Pan de Leche

Pan de Leche

Hay recetas que huelen a casa desde el primer momento. Estos panecillos de leche caseros son suaves, esponjosos y ligeramente dulces, perfectos para disfrutar en el desayuno o la merienda.

Además, prepararlos en casa es mucho más sencillo de lo que parece. Solo necesitas unos pocos ingredientes y un poquito de paciencia para respetar los tiempos de levado.

🥖 Ingredientes

Para 10 bollitos:

  • 500 g de harina de fuerza

  • 220 ml de leche entera tibia

  • 2 huevos

  • 60 g de mantequilla a temperatura ambiente

  • 70 g de azúcar

  • 7 g de levadura seca de panadería

  • 1 cucharadita de sal

  • 1 huevo batido para pincelar

Cómo preparar el pan de leche

1. Prepara la levadura

Calienta ligeramente la leche, sin que llegue a estar demasiado caliente. Mézclala con la levadura y una pizca de azúcar.

Deja reposar durante unos 10 minutos, hasta que la mezcla empiece a espumar.

2. Prepara la masa

En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal.

Añade los huevos y la mezcla de leche y levadura. Amasa durante unos 5 minutos, hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

3. Incorpora la mantequilla

Añade la mantequilla poco a poco mientras continúas amasando.

Al principio la masa puede resultar algo pegajosa, pero sigue trabajando hasta conseguir una masa lisa, suave y elástica. A mano necesitarás aproximadamente 10 minutos.

4. Primer levado

Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente engrasado.

Cubre con un paño limpio o film y deja reposar durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos, o hasta que la masa haya doblado su tamaño.

El tiempo puede variar dependiendo de la temperatura de la cocina.

5. Forma los bollitos

Cuando la masa haya levado, presiónala suavemente para retirar parte del aire.

Divide la masa en 10 porciones iguales y forma una bolita con cada una.

Colócalas sobre una bandeja cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellas para que puedan crecer.

6. Segundo levado

Cubre de nuevo los bollitos y déjalos reposar aproximadamente 1 hora, hasta que hayan aumentado de tamaño.

Este segundo levado es importante para conseguir esa textura tierna y esponjosa que buscamos.

7. Pincela y hornea

Precalienta el horno a 180 ºC.

Pincela los bollitos con huevo batido y, si quieres conseguir un acabado todavía más brillante, puedes darles una segunda capa justo antes de meterlos al horno.

Hornea durante unos 15 minutos, hasta que estén dorados.

Déjalos templar