Fajitas de Ossobuco con Guacamole

Fajitas de Ossobuco con Guacamole

1. FAJITA DE TRIGO CASERAS (CON MANTEQUILLA)

Ingredientes Para 4 personas (8 fajitas)

  • 300 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)
  • 60 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 160 ml de agua tibia

Elaboración

  1. Mezcla los secos. En un bol grande, mezcla la harina, la sal y la levadura.
  2. Incorpora la mantequilla. Deshazla con los dedos frotándola contra la harina hasta conseguir una textura de migas finas, como arena húmeda.
  3. Forma la masa. Añade el agua tibia poco a poco mientras amasas, hasta tener una masa suave y homogénea, ni pegajosa ni seca. Ajusta con un poco más de harina o agua si hace falta.
  4. Amasa a mano. Unos 3–4 minutos sobre la encimera, con la palma de la mano, hasta que quede lisa y elástica.
  5. Deja reposar. Cubre con un paño o film y deja reposar mínimo 15–20 minutos. Es clave: relaja el gluten y evita que la masa encoja al estirarla.
  6. Divide y estira. Haz 8 bolas iguales para que todas las tortillas queden parejas. Estira cada una con rodillo en un círculo fino sobre superficie enharinada.
  7. Cocina en sartén. Calienta bien una sartén o comal sin aceite a fuego medio-alto. Cocina cada tortilla 30–45 segundos por lado, hasta que salgan burbujas y puntos dorados.
  8. Mantén calientes. Apila las tortillas envueltas en un paño limpio para que sigan calientes y flexibles.

Tips

  •  Mantequilla blanda, no derretida, para que se integre bien en migas.
  •  Cuanto más repose la masa, mejor: si tienes tiempo, déjala 30–40 minutos.
  •  Estira del centro hacia fuera y ve girando la masa: saldrá más redonda.
  •  Sartén muy caliente antes de la primera tortilla, o no saldrán las burbujas.
  •  Nunca apiles sin paño: se resecan y pierden flexibilidad.
  •  Conservación: 3–4 días en nevera, o congeladas crudas con papel entre cada una.

2. OSSOBUCO GUISADO

Ingredientes

  • 2 piezas de ossobuco Finca Vituron (1–1,2 kg aprox.)
  • 2 cebollas
  • 2 zanahorias
  • 4 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1 litro de caldo de hueso
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida

¿Por qué ossobuco?
El hueso marca la diferencia. Contiene colágeno, que con la cocción lenta se convierte en gelatina y da a la carne y a la salsa una textura melosa y brillante. Además, el tuétano del centro se funde y aporta un sabor profundo y redondo que ningún otro corte consigue.

Elaboración

  1. Atempera la carne. Sácala de la nevera 30 minutos antes de cocinarla.
  2. Salpimienta. Seca bien las piezas con papel de cocina y salpimienta por ambos lados.
  3. Sella la carne. Calienta un buen chorro de aceite a fuego fuerte y dora el ossobuco 3–4 minutos por cada lado. Retíralo y resérvalo.
  4. Haz el sofrito. En la misma olla, baja el fuego y añade la cebolla, la zanahoria y el ajo picados. Pocha 10–12 minutos, hasta que la cebolla esté blanda y dorada.
  5. Guisa. Vuelve a meter la carne, añade el laurel y el litro de caldo de hueso. La carne debe quedar casi cubierta.
  6. Cocina hasta que esté tierna. La carne no tiene un tiempo exacto: está lista cuando se separa del hueso con un tenedor sin esfuerzo. Depende del tamaño de la pieza y del método. Tiempos orientativos:
    • Olla exprés: 45–60 minutos desde que sube la válvula.
    • Cazuela de hierro a fuego lento, tapada: 4–6 horas.
  7. Prepara la salsa. Saca la carne, retira el laurel y tritura el resto hasta obtener una salsa fina. Déjala reducir a fuego medio hasta que espese y napee la cuchara.
  8. Desmenuza la carne. Deshilacha con dos tenedores, retira el hueso y mezcla la carne con parte de la salsa reducida.

Tips

  •  No te saltes el sellado: es lo que da el sabor tostado al guiso.
  •  No llenes la olla de golpe: si las piezas no caben, séllalas de una en una. Si se amontonan, se cuecen en vez de dorarse.
  •  Aprovecha el tuétano: sácalo del hueso y añádelo a la salsa antes de triturar. Sabor extra garantizado.
  •  Mejor de un día para otro: en reposo el guiso gana sabor y se desgrasa fácilmente al enfriar.

3. GUACAMOLE

Ingredientes

  • 2 aguacates maduros
  • 1 tomate maduro
  • ½ cebolla morada
  • 1 lima
  • ½ chile jalapeño (o una pizca de cayena)
  • Sal
  • Cilantro fresco (opcional)

Elaboración

  1. Pica la cebolla morada muy muy pequeña y déjala 10 minutos en agua fría. Escúrrela bien: quedará mucho más suave.
  2. Pica el tomate igual de pequeño, quitándole las semillas para que el guacamole no quede aguado.
  3. Pica el jalapeño muy fino (sin semillas si lo quieres suave).
  4. Machaca el aguacate con un tenedor, dejando algo de textura, y añade enseguida el zumo de lima.
  5. Mezcla todo, pon sal al gusto y, si te gusta, un poco de cilantro picado.
Tips
  • La lima: su acidez frena la oxidación. Añádela nada más machacar el aguacate.

4. MONTAJE

  1. Pon cada tortilla caliente en el plato.
  2. Rellena con el ossobuco desmenuzado y un poco de su salsa.
  3. Corona con una buena cucharada de guacamole.
  4. Dobla y sirve al momento.